El urbanismo de Villalba y los riegos de las mayorias absolutas.

Escrito por Julián Ramos Manso, portavoz de IU en ayuntamiento de Collado Villalba (1991-1999).

En el debate televisivo realizado recientemente en Canal Sierra entre los candidatos de PSOE e Izquierda Unida a la Alcaldía de C. Villalba (el PP disculpó su ausencia), José Pablo González se defendió con afirmaciones completamente inexactas en relación con La Chopera.  Aludió el Sr. González al proyecto de Plan General de Urbanismo de 1998 en el que el PP, entonces gobernante en nuestro municipio, planteaba una actuación urbanística en dicho enclave. Haciendo alarde de estar en posesión de la verdad José Pablo dijo que el plan del PP proponía la construcción en La Chopera de 320 viviendas y que IU había dado su visto bueno a esta propuesta. Y hasta mostró ante las cámaras unos planos del lugar, como si dicho acto teatral hiciera más verosímil su afirmación. Como ya manifestó en el citado debate Chon de las Heras, candidata de IU, allí no se planteaba en ningún caso la construcción de vivienda, sino la posible creación de una zona terciaria y dotacional. Izquierda Unida, entonces como ahora, era contraria a cualquier actuación en La Chopera, porque no lo ve necesario mientras haya disponibles otros suelos de menor valor ambiental. En los años Noventa  IU libraba una batalla contra las pretensiones urbanísticas de los dos partidos mayoritarios, PSOE y PP. El primero había tratado de sacar adelante en el mandato 91-95 un plan de urbanismo demoledor para Collado Villalba y sus espacios naturales. Dicho plan pretendía la construcción de 11.000 nuevas viviendas y la reclasificación urbanística, o la desprotección, de casi todos las zonas naturales del municipio. Aquel Avance de Plan General concitó el rechazo de los villalbinos, que se manifestaron abiertamente en contra, y de la propia Comunidad de Madrid, gobernada entonces por Joaquín Leguina con el apoyo parlamentario de IU. Tras aquel intento fracasado el PSOE cosechó una sonora derrota en las elecciones de 1995, desapareciendo prácticamente de la dinámica municipal en los cuatro años siguientes.

En el mandato 95-99 gobernó en minoría el PP, que elaboró un proyecto de Plan General más modesto en sus pretensiones. Izquierda Unida, que ya había abanderado la oposición rotunda al plan del PSOE, tenía que optar ahora por entrar en el juego, limando al máximo la nueva propuesta mucho más moderada que la anterior, o rechazarla, arriesgándose a que en el mandato siguiente la marea ascendente del PP pudiera darle a éste la mayoría absoluta y la posibilidad de aprobar un plan urbanístico mucho más impactante. Así las cosas IU dió un “sí, pero” al proyecto urbanístico del año 98, al que formuló después alegaciones de modificación que no fueron aceptadas por el PP, haciendo imposible cualquier posibilidad de acuerdo definitivo. Esta estrategia pretendía ganar tiempo y que acabara el mandato 95-99, ante la posibilidad cada vez más clara de una mayoría distinta en el período siguiente, con un PSOE completamente renovado e Izquierda Unida como actor relevante. La apuesta salió bien y en el mandato 1999-2003 estos dos partidos elaboraron un Plan General que estaba a años-luz del que había propuesto el PSOE en 1992. El nuevo Plan, actualmente vigente, no afectaba a los espacios naturales, protegía la Dehesa y La Chopera, consolidaba la recuperación del Coto de Las Suertes y creaba espacios para usos dotacionales en el centro del casco urbano, como el de la finca Malva Loca o el suelo donde se ubica la Biblioteca Miguel Hernández. El Plan General de 2001 es por tanto el único que Izquierda Unida ha aprobado realmente y los hechos demostraron entonces que un partido minoritario, si tiene claro su objetivo, puede ejercer un papel decisivo en la política municipal, siempre que el rodillo de las mayorías absolutas no facilite otras cosas. Los avatares llevaron después a una nueva mayoría absoluta del PSOE en 2003, que fue poco a poco desvirtuando, hasta hacerla irreconocible, la política progresista del anterior gobierno conjunto IU-PSOE. Este último partido adoptó nuevamente la prepotencia como referencia de gobierno, volviendo a repetirse el ciclo anterior.

En el momento actual nos hallamos en una situación que recuerda en cierta medida a la de 1995. Con el PSOE desacreditado el riesgo ahora es que haya una nueva mayoría absoluta, esta vez del PP, y que este partido, en lugar de centrarse en sanear la hacienda municipal, cosa completamente urgente, desempolve las viejas aspiraciones urbanísticas de algunos propietarios de suelo de Collado Villalba. Los electores tienen la última palabra.

 

NUEVO!!! MAR 2012