| ante la huelga y la manifestación del 25 de marzo en la enseñanza pública.
Collado Villalba, 18 de marzo de 2009.
Izquierda Unida de Collado Villalba.

La Comunidad de Madrid está en el furgón de cola entre las comunidades españolas en lo que se refiere a la renta per cápita dedicada a la educación. Al mismo tiempo, y coincidiendo con la Presidencia de Esperanza Aguirre, estamos asistiendo a una política premeditada de dualización del sistema educativo madrileño.
Se promueve, por una parte, una enseñanza segregada y elitista, supuestamente de mejor calidad, que se oferta a sectores sociales con mayor nivel de renta y que sería la constituida por los colegios privados y concertados. Buena parte de estos centros está en el extrarradio de los núcleos urbanos, o en pleno campo, sin ninguna conexión geográfica ni social con los barrios de los que proceden sus alumnos. Es una enseñanza “de pago”, pues incluso en los colegios concertados, supuestamente gratuitos, se buscan actividades extraescolares u otros subterfugios para que todos los alumnos pasen por caja, sin entregar muchas veces ningún tipo de justificante de los pagos realizados.
La otra enseñanza, la pública, se oferta para el resto de la población, supuestamente para familias de rentas más bajas, minorías con problemas de integración y alumnos con dificultades especiales de aprendizaje.
Cabe señalar que, a día de hoy, y salvo en algunas barriadas de Madrid Capital en las que se concentran sectores inmigrantes u otras etnias minoritarias, la enseñanza pública nada tiene que envidiar en calidad a la otra. Es una enseñanza pluralista, sin adoctrinamientos ideológicos ni segregación por sexos, con unos profesores que han acreditado mediante oposición su nivel de preparación, en la que se crean grupos de desdoble y refuerzos para los alumnos con mayores dificultades y en la que la ratio por aula se mantiene en niveles aceptables. Este sistema público que experimentó un importante avance con los Pactos de a Moncloa y se reforzó con los posteriores gobiernos democráticos es el que se está poniendo en peligro con la nueva política educativa de la Comunidad de Madrid, que se resume en el impulso a la creación de nuevos centros concertados construidos en suelos propiedad de los ayuntamientos y en los recortes presupuestarios a los centros públicos. En el caso de la Educación Infantil apenas se crean nuevas escuelas públicas y se devalúan las exigencias en espacios, medios materiales y personal cualificado para la creación de escuelas privadas, lo que está haciendo de muchas de estas escuelas meros aparcamientos de niños.
Esta situación de desregularización, de dualización de la red y de abandono del papel que corresponde al Estado en la educación, está mermando la calidad del servicio y puede abocar a un deterioro de la enseñanza pública de todo punto inaceptable. La salida de la crisis requiere mayores incentivos a la educación y no al contrario. Países como EEUU así lo han entendido y su nuevo gobierno está priorizando los recursos para servicios públicos como la sanidad y la educación.
Por todo ello Izquierda Unida de Collado Villalba hace un llamamiento a la ciudadanía para que se posicione a favor de una enseñanza pública de calidad, apoye las movilizaciones que se convoquen en tal sentido y acuda a la manifestación del 25 de Marzo, que tendrá lugar en Madrid a las 18 h., desde la Plaza de la Villa a la Puerta del Sol.
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